por José G. Martínez Fernández.
Perú es uno de los países más bellos no sólo de América, sino que de todo el orbe. Sólo Machu Picchu es conocida muy bien por todos; pero hay otros lugares extraordinariamente hermosos: la selva y la costa; en especial, la costa norte del Perú.
Pasé por Máncora, Punta de Sal y tantos otros lugares. La carretera está entre el mar y las plantaciones de platanares y cocoteros.
Sabemos que Perú es uno de los países más ricos en minería, pesca y otros.
Preocupados de esos hechos importantes también sabemos de otros muy transcendentes.
Pero yo me quiero ocupar, en esta crónica, de la poesía; en especial de un nuevo poeta de ese país.
En la tierra de Vallejo, Eguren, Chocano y tantos otros grandes bardos ha persistido la creación de otros poetas importantes: hoy Belli, Cisneros y Verástegui, entre los mayores.
En la nueva poética del Perú aparecen muchos nombres interesantes. Ya, hace unos meses, hablé de un poeta, profesor universitario, de amplios pergaminos…
Ahora quiero, como lo dije, hablar de un gran joven poeta de ese país. De una promesa que debe seguir batallando para llegar aún a ser un mejor creador, porque tiene talento de sobra.
Se llama Juan Mauricio Muñoz Montejo y nació en Lima en 1984. Es decir tiene sólo 25 años y en esos escasos años ha vivido experiencias notables en su país y en Estados Unidos.
Estudió en un colegio católico, donde conoció la Literatura por primera vez y, como él dice, se enamoró de ella.
A los 16 años va con su madre y su hermano al Estado de Carolina del Norte en Estados Unidos, donde pasa penurias que aún marcan su actual vida.
Se recupera antes de de ser deportado al Perú en el año 2004 donde se dedica a terminar el poemario que empezó en el país del norte: EL LADO OSCURO.
Tras finalizarlo, busca editoriales peruanas que lo apoyen, pero todas le dan la espalda. Es así que toca las puertas en otros países, y luego de cuatro años de búsqueda, este año una editorial argentina le publica su primer libro: EL LADO OSCURO.
Desde la publicación de ese libro, ha escrito cuentos y poemas para revistas digitales e impresas de Chile, México y Argentina.
El poema que publicamos parece autobiográfico. En él el poeta que es Juan Mauricio Muñoz Montejo delata su choque con el aparato formal y da cuenta de su dolor como un dolor general. Hay muchos logros en el texto:
CUENTA CONMIGO
Si el amor es frustrante,
cuenta conmigo para apedrearlo.
Si tu vida es sórdida,
cuenta conmigo para escupirle.
Si odias a tu prójimo,
cuenta conmigo para asolarlo.
Si aborreces a la Iglesia Católica,
cuenta conmigo para quemarla.
Si el sufrimiento acompañó tu existencia,
cuenta conmigo para alcanzarte.
Si el suicidio ronda tu mente,
cuenta conmigo para viajar al mundo desconocido.
En vocablos habituales,
cuenta conmigo para todo
porque donde seas,
seré yo.
Es éste un magnífico texto de Juan Mauricio Muñoz Montejo, de quien esperamos que su camino en el mundo de la creación poética vaya en crecimiento. Si lo consigue, está llamado a ser uno de los grandes poetas no sólo del Perú, sino que un creador de importancia internacional.
jueves, 24 de diciembre de 2009
jueves, 26 de noviembre de 2009
ENCUENTROS LITERARIOS CHILENOS: SIEMPRE EL MISMO CIRCO
por José G. Martínez Fernández.
Estamos acostumbrados a que la cultura chilena sea un acto muy dependiente de los aparatos estatales.
Seguramente lo ha de ser en muchos países subdesarrollados, pero yo hablo de lo más cercano que conozco.
En el Ministerio de Cultura (¿merecerá el nombre?) de Chile, se está investigando la desaparición de cuatro millones de dólares.
¿Cuántas otras platas habrán quedado en el camino?
Llaman a concursar a todo aquel que crea que su obra merezca ser apoyada por el Estado.
Artes plásticas, escénicas, literarias, etc.
Hablaré de lo que conozco mejor. Lo literario.
En Chile se ha premiado varias veces a los mismos novatos y viejos escritores, que, por su “obra”, también parecen novatos.
Pero la singularidad del hecho no radica allí, sino que en lo entregado al creador no cumple su meta.
Veamos un ejemplo.
Un escritor recibe cinco millones de pesos (diez mil dólares) por hacer dos cosas: dedicarse a trabajar en el libro y editarlo.
De esos cinco millones el autor ha dicho que su trabajo vale un 50% y la edición del libro el otro 50%.
Y el costo de la edición del libro no pasa del 30%.
Es decir: El escritor no se conforma con que le paguen la edición del libro, sino que se “escamotea” otro billete más.
El escritor novato quiere hacerse el sueldo de un año con el trabajo que le requiere, a veces, no más de un mes.
Y aún no conforme con ello pone a la venta el libro a elevado precio, como si su producto creativo tuviese la calidad de la obra de un Roberto Bolaño, de un José Donoso o de una Isabel Allende, para hablar sólo de los grandes escritores chilenos.
Ese es el juego que permite el aparato cultural del gobierno chileno actual y que se ha producido durante todo el período demo-burgués.
Y siguiendo con los gastaderos poco decorosos, tenemos los “encuentros literarios” que se han hecho constantes y donde el Estado chileno, otra vez concurre con su milagrosa ayuda económica: (producto de los impuestos de todos los chilenos) pago de pasajes, estadías, comidas…a escritores que apenas alcanzan a serlo y muchos de los cuales, estoy seguro, entrarán en la capilla del olvido en pocos años.
El último gracioso acto de este tipo se ha producido en la ciudad de Antofagasta. Una ciudad con gusto a tufillo de pudrición, a queso putrefacto, a malos olores de mar.
Una pobre ciudad que, hasta hace un siglo y medio, pertenecía a Bolivia.
Al encuentro religioso, perdón: al encuentro literario, han asistido los mismos de siempre. Esto ya parece circo. Payasos de muy poco vuelo, exceptuando a dos o tres.
Así es Chile en cultura. Una caja muerta. Asisten al funeral una camarilla de elegidos reiterados, de viejitos y jovencitos sin mucho talante (sí, he dicho talante), que van a ser vistos y escuchados por pocas personas.
Al final qué importa. Todos los chilenos pagamos para que los bárbaros de las letras puedan darse unos días de costa –aunque sea sucia- y unas comilonas.
¿Literatura? De eso poco, muy poco.
Estamos acostumbrados a que la cultura chilena sea un acto muy dependiente de los aparatos estatales.
Seguramente lo ha de ser en muchos países subdesarrollados, pero yo hablo de lo más cercano que conozco.
En el Ministerio de Cultura (¿merecerá el nombre?) de Chile, se está investigando la desaparición de cuatro millones de dólares.
¿Cuántas otras platas habrán quedado en el camino?
Llaman a concursar a todo aquel que crea que su obra merezca ser apoyada por el Estado.
Artes plásticas, escénicas, literarias, etc.
Hablaré de lo que conozco mejor. Lo literario.
En Chile se ha premiado varias veces a los mismos novatos y viejos escritores, que, por su “obra”, también parecen novatos.
Pero la singularidad del hecho no radica allí, sino que en lo entregado al creador no cumple su meta.
Veamos un ejemplo.
Un escritor recibe cinco millones de pesos (diez mil dólares) por hacer dos cosas: dedicarse a trabajar en el libro y editarlo.
De esos cinco millones el autor ha dicho que su trabajo vale un 50% y la edición del libro el otro 50%.
Y el costo de la edición del libro no pasa del 30%.
Es decir: El escritor no se conforma con que le paguen la edición del libro, sino que se “escamotea” otro billete más.
El escritor novato quiere hacerse el sueldo de un año con el trabajo que le requiere, a veces, no más de un mes.
Y aún no conforme con ello pone a la venta el libro a elevado precio, como si su producto creativo tuviese la calidad de la obra de un Roberto Bolaño, de un José Donoso o de una Isabel Allende, para hablar sólo de los grandes escritores chilenos.
Ese es el juego que permite el aparato cultural del gobierno chileno actual y que se ha producido durante todo el período demo-burgués.
Y siguiendo con los gastaderos poco decorosos, tenemos los “encuentros literarios” que se han hecho constantes y donde el Estado chileno, otra vez concurre con su milagrosa ayuda económica: (producto de los impuestos de todos los chilenos) pago de pasajes, estadías, comidas…a escritores que apenas alcanzan a serlo y muchos de los cuales, estoy seguro, entrarán en la capilla del olvido en pocos años.
El último gracioso acto de este tipo se ha producido en la ciudad de Antofagasta. Una ciudad con gusto a tufillo de pudrición, a queso putrefacto, a malos olores de mar.
Una pobre ciudad que, hasta hace un siglo y medio, pertenecía a Bolivia.
Al encuentro religioso, perdón: al encuentro literario, han asistido los mismos de siempre. Esto ya parece circo. Payasos de muy poco vuelo, exceptuando a dos o tres.
Así es Chile en cultura. Una caja muerta. Asisten al funeral una camarilla de elegidos reiterados, de viejitos y jovencitos sin mucho talante (sí, he dicho talante), que van a ser vistos y escuchados por pocas personas.
Al final qué importa. Todos los chilenos pagamos para que los bárbaros de las letras puedan darse unos días de costa –aunque sea sucia- y unas comilonas.
¿Literatura? De eso poco, muy poco.
jueves, 19 de noviembre de 2009
Semblanzas Profundas: José Martínez Fernández
José Martínez es un importante promotor de las letras nacionales, poeta, narrador, cronista e investigador dentro del área cultural, tiene gran número de publicaciones de calidad y es avalado por una nutrida trayectoria. Por D. Rojas
Escrito por Daniel Rojas
José Martínez Fernández nació en Arica en 1949 actualmente reside en Santiago y es un importante promotor de las letras del norte en el centro y sur del país. Ejerce su labor literaria en medios escritos y digitales, dirige la revista Palabra Escrita, impresa y presente en los archivos de Memoria Chilena – portal digital de la Dibam y el gobierno nacional y en la Cinosargoteca. Esta revista supera los cincuenta ejemplares y funge además el rol de editora independiente de libros y otras publicaciones de denuncia y periodismo político como Marcuse.
Al detenernos ante la obra del escritor a fin de revisar su legado, vemos lo amplio de su registro creativo. Lo encontramos cultivando la narrativa, tanto en el campo de la novela, como en el relato breve. De esta labor ha dejado testimonio en “Juegos indebidos”, la novela cuenta con dos ediciones a la fecha, una primera que data de 1979 y la segunda de 1980. En prosa breve por su parte, Martínez escribió el gran día de los elefantes y otras historias, ésta es del año 1985, finalmente ha servido de antologador con su libro Cinco grandes cuentos latinoamericanos del 2003.
Su compromiso social y su ácida crítica que lo vincula a libre pensadores anarquistas, ha dado origen a títulos como Salvador Allende: su vida y su pensamiento político ensayo de 1988 y Calama: el crimen del siglo, obra francamente testimonial como su última producción publicada en julio del 2008, Asesinato de Libros o “Cómo la justicia valida aún su destrucción en Chile” que tiene además una edición digital en asesinatodelibros.blogspot.com.
En torno a la lírica, el verso y su múltiple significación, la cual sin ataduras desafía en cada desnuda palabra la forma y lo cotidiano del lenguaje, Martínez Fernández dio sus primeros pasos, aquéllos que forjarían su abnegada vocación artística y cultural. En 1967, exactamente en lo que él denomina su agosto poético; con tan solo dieciocho años Martínez recorre el cementerio municipal de Arica y allí, en ese ambiente que conjuga la paz y el insondable poder de lo incierto, provocado por la proximidad con la muerte, el poeta deja fluir su imaginación creando 22 piezas que desarrollan su visión, en ese entonces periférica ante la guadaña y la nada, aquí la muerte se presenta como un tropo más que como una realidad, sin embargo, a partir de aquella mirada apoyada por la juventud, se enfervoriza su admiración cívica y social hacia quienes considera verdaderos héroes, mujeres y hombres comunes que descansan tantas veces olvidados en nichos o tumbas, pero que desde luego, encierran una larga y fecunda historia. Son personajes que brillan por su solidaridad y compromiso con el otro, pese a las dificultades del medio o en los actos más nobles, Martínez recuerda a los tres hermanos Colque, que fallecieron ahogados al tratar de auxiliarse, también el autor destaca a aquellos médicos de la zona que desde una posición privilegiada, jamás cerraron su puño ante los más necesitados.
En estos textos adolescentes el amor no es de extrañar, el hablante se debate con profunda ansía de erotismo, contemplación y sugestividad en una contraposición onírica y carnal, que esta despertando al mundo y a la intimidad. Curiosamente hay que destacar que todos estos poemas, aparecerían publicados 37 años después de ser escritos, exactamente en agosto del 2005 se presentan bajo el título “Poemas de los dieciocho”, tal cual fueron concebidos en su momento, sin siquiera modificar una coma. Al texto se le agrega uno de sus más destacados trabajos en poesía, LOS ARQUITECTOS DE LA MUERTE publicado por vez primera en Serie Poética número uno, y que si bien, pertenece a esa edad, los tristes dieciocho como los adjetiva Martínez, es anterior en meses y ha sido difundido arduamente en antologías, otros libros del autor como Distancial del año 1970 y con ardua repercusión en revistas especializadas, mucho antes que sus hermanos de aquel agosto, vieran la luz hace tres años.
LOS ARQUITECTOS DE LA MUERTE
Han ascendido a la luz de tus ojos
los que construirán tu cuerpo en inercia
para ser reposado en la tierra.
Estoy viéndolos.
En tus niñas se mecen los últimos silbidos.
Los arquitectos de la muerte
subirán tu hermosura a los cielos
y así como una gigante copa
te derramarán en la arena entonando aromas.
Serás una piedra huesuda
flotando en los mares del olvido
cuando yo esté sepultado
junto a los tallos de las plantas.
Llanto se derramará en los mármoles.
Los mausoleos de sangre
continuarán ordenando el silencio grave.
Así, ahora, como los arquitectos de la muerte
florecen en el nido de tus pupilas,
así un día lejano coronado de canciones
los arquitectos de la vida
construyeron tu copa con flores.
Te irás entre el silencio y el llanto,
pero en mí, abeja en perfume te vas a quedar,
forcejeando el bien armado dolor de tu recuerdo.
(1967)
Otros libros de poesía que debemos destacar son Poemario de 1971, Exposiciones de 1972, Voces de 1973 y finalmente cerraría este periodo con El sol que siempre está en 1980, luego sus trabajos serían recopilados en antologías como Espejismos de Luís Araya Novoa; Antología Poética del Norte de Juvenal Ayala;
Poetas en Dictadura de Mayo Muñoz y en revistas del medio: Tebaida, Altazor, Occidente, Pluma y pincel, Extramuros y otras. También en revistas como «El Musiquero», «Vea» además de numerosos diarios y periódicos de Santiago: «El Siglo», «Las Últimas Noticias», La Tercera, La Nación y actualmente en medios digitales, prensa de la red de diarios ciudadanos de norte a sur , portal tu región y Revista Cinosargo.
También hay que mencionar que en el 2007, Martínez Fernández entregó su publicación Cuarenta años de Poesía que hace un recorrido por su extensa trayectoria demostrando su labor desinteresada al servicio de la difusión y ante todo edificación cultural en nuestra zona y el país, su don con la palabra y su esfuerzo le han valido el reconocimiento de su pares y de destacados creadores nacionales e internacionales, como Manuel Rojas, Alicia Galaz Vivar, Guillermo Deisler, Óscar Hanh, siendo sin duda, uno de los creadores valiosos de la región que a nivel nacional, se mantiene vigente publicando y reinventando su prosa y poética.
Autor:
Daniel Rojas Pachas.
Texto publicado en el diario digital EL MORROCOTUDO en septiembre de 2008. Este artículo ha sido reproducido por varios otros medios digitales.
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Escrito por Daniel Rojas
José Martínez Fernández nació en Arica en 1949 actualmente reside en Santiago y es un importante promotor de las letras del norte en el centro y sur del país. Ejerce su labor literaria en medios escritos y digitales, dirige la revista Palabra Escrita, impresa y presente en los archivos de Memoria Chilena – portal digital de la Dibam y el gobierno nacional y en la Cinosargoteca. Esta revista supera los cincuenta ejemplares y funge además el rol de editora independiente de libros y otras publicaciones de denuncia y periodismo político como Marcuse.
Al detenernos ante la obra del escritor a fin de revisar su legado, vemos lo amplio de su registro creativo. Lo encontramos cultivando la narrativa, tanto en el campo de la novela, como en el relato breve. De esta labor ha dejado testimonio en “Juegos indebidos”, la novela cuenta con dos ediciones a la fecha, una primera que data de 1979 y la segunda de 1980. En prosa breve por su parte, Martínez escribió el gran día de los elefantes y otras historias, ésta es del año 1985, finalmente ha servido de antologador con su libro Cinco grandes cuentos latinoamericanos del 2003.
Su compromiso social y su ácida crítica que lo vincula a libre pensadores anarquistas, ha dado origen a títulos como Salvador Allende: su vida y su pensamiento político ensayo de 1988 y Calama: el crimen del siglo, obra francamente testimonial como su última producción publicada en julio del 2008, Asesinato de Libros o “Cómo la justicia valida aún su destrucción en Chile” que tiene además una edición digital en asesinatodelibros.blogspot.com.
En torno a la lírica, el verso y su múltiple significación, la cual sin ataduras desafía en cada desnuda palabra la forma y lo cotidiano del lenguaje, Martínez Fernández dio sus primeros pasos, aquéllos que forjarían su abnegada vocación artística y cultural. En 1967, exactamente en lo que él denomina su agosto poético; con tan solo dieciocho años Martínez recorre el cementerio municipal de Arica y allí, en ese ambiente que conjuga la paz y el insondable poder de lo incierto, provocado por la proximidad con la muerte, el poeta deja fluir su imaginación creando 22 piezas que desarrollan su visión, en ese entonces periférica ante la guadaña y la nada, aquí la muerte se presenta como un tropo más que como una realidad, sin embargo, a partir de aquella mirada apoyada por la juventud, se enfervoriza su admiración cívica y social hacia quienes considera verdaderos héroes, mujeres y hombres comunes que descansan tantas veces olvidados en nichos o tumbas, pero que desde luego, encierran una larga y fecunda historia. Son personajes que brillan por su solidaridad y compromiso con el otro, pese a las dificultades del medio o en los actos más nobles, Martínez recuerda a los tres hermanos Colque, que fallecieron ahogados al tratar de auxiliarse, también el autor destaca a aquellos médicos de la zona que desde una posición privilegiada, jamás cerraron su puño ante los más necesitados.
En estos textos adolescentes el amor no es de extrañar, el hablante se debate con profunda ansía de erotismo, contemplación y sugestividad en una contraposición onírica y carnal, que esta despertando al mundo y a la intimidad. Curiosamente hay que destacar que todos estos poemas, aparecerían publicados 37 años después de ser escritos, exactamente en agosto del 2005 se presentan bajo el título “Poemas de los dieciocho”, tal cual fueron concebidos en su momento, sin siquiera modificar una coma. Al texto se le agrega uno de sus más destacados trabajos en poesía, LOS ARQUITECTOS DE LA MUERTE publicado por vez primera en Serie Poética número uno, y que si bien, pertenece a esa edad, los tristes dieciocho como los adjetiva Martínez, es anterior en meses y ha sido difundido arduamente en antologías, otros libros del autor como Distancial del año 1970 y con ardua repercusión en revistas especializadas, mucho antes que sus hermanos de aquel agosto, vieran la luz hace tres años.
LOS ARQUITECTOS DE LA MUERTE
Han ascendido a la luz de tus ojos
los que construirán tu cuerpo en inercia
para ser reposado en la tierra.
Estoy viéndolos.
En tus niñas se mecen los últimos silbidos.
Los arquitectos de la muerte
subirán tu hermosura a los cielos
y así como una gigante copa
te derramarán en la arena entonando aromas.
Serás una piedra huesuda
flotando en los mares del olvido
cuando yo esté sepultado
junto a los tallos de las plantas.
Llanto se derramará en los mármoles.
Los mausoleos de sangre
continuarán ordenando el silencio grave.
Así, ahora, como los arquitectos de la muerte
florecen en el nido de tus pupilas,
así un día lejano coronado de canciones
los arquitectos de la vida
construyeron tu copa con flores.
Te irás entre el silencio y el llanto,
pero en mí, abeja en perfume te vas a quedar,
forcejeando el bien armado dolor de tu recuerdo.
(1967)
Otros libros de poesía que debemos destacar son Poemario de 1971, Exposiciones de 1972, Voces de 1973 y finalmente cerraría este periodo con El sol que siempre está en 1980, luego sus trabajos serían recopilados en antologías como Espejismos de Luís Araya Novoa; Antología Poética del Norte de Juvenal Ayala;
Poetas en Dictadura de Mayo Muñoz y en revistas del medio: Tebaida, Altazor, Occidente, Pluma y pincel, Extramuros y otras. También en revistas como «El Musiquero», «Vea» además de numerosos diarios y periódicos de Santiago: «El Siglo», «Las Últimas Noticias», La Tercera, La Nación y actualmente en medios digitales, prensa de la red de diarios ciudadanos de norte a sur , portal tu región y Revista Cinosargo.
También hay que mencionar que en el 2007, Martínez Fernández entregó su publicación Cuarenta años de Poesía que hace un recorrido por su extensa trayectoria demostrando su labor desinteresada al servicio de la difusión y ante todo edificación cultural en nuestra zona y el país, su don con la palabra y su esfuerzo le han valido el reconocimiento de su pares y de destacados creadores nacionales e internacionales, como Manuel Rojas, Alicia Galaz Vivar, Guillermo Deisler, Óscar Hanh, siendo sin duda, uno de los creadores valiosos de la región que a nivel nacional, se mantiene vigente publicando y reinventando su prosa y poética.
Autor:
Daniel Rojas Pachas.
Texto publicado en el diario digital EL MORROCOTUDO en septiembre de 2008. Este artículo ha sido reproducido por varios otros medios digitales.
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miércoles, 11 de noviembre de 2009
LA HIPOCRESÍA ENTRE LOS ESCRITORES CHILENOS
por José G. Martínez Fernández
El gobierno chileno -quizás uno de los gobiernos más corruptos de América Latina- suele mantener a una manga de zánganos que se la dan de escritores.
La Presidenta...una mujer que apenas sabe de literatura y una ministra de Cultura apegada al delito han hecho que Chile tenga uno de los sistemas más corruptos en la promoción de la cultura.
Dinero para acá. Para libros, para viajes, para encuentros, etc.
¡Qué sistema más corrupto vivimos!
El beneficio de algunos en desmedro de otros.
¿Hacia dónde vamos?
Hacia el basural.
En Chile se está produciendo una cultura pobrísima y vendida: incapaz de criticar al gobierno de turno.
Todo sea por el vil billete.
Nadie de esta generación está llamado a marcar historia, al igual que la señora que conduce los destinos de un país que, según Bolívar, iba a ser el más grande de América.
Si Bolívar despertara de su sueño se encontraría frente a un paisito donde los seudos escritores se meten millones al bolsillo y viajan a costa del impuesto de TODOS LOS CHILENOS.
El gobierno chileno -quizás uno de los gobiernos más corruptos de América Latina- suele mantener a una manga de zánganos que se la dan de escritores.
La Presidenta...una mujer que apenas sabe de literatura y una ministra de Cultura apegada al delito han hecho que Chile tenga uno de los sistemas más corruptos en la promoción de la cultura.
Dinero para acá. Para libros, para viajes, para encuentros, etc.
¡Qué sistema más corrupto vivimos!
El beneficio de algunos en desmedro de otros.
¿Hacia dónde vamos?
Hacia el basural.
En Chile se está produciendo una cultura pobrísima y vendida: incapaz de criticar al gobierno de turno.
Todo sea por el vil billete.
Nadie de esta generación está llamado a marcar historia, al igual que la señora que conduce los destinos de un país que, según Bolívar, iba a ser el más grande de América.
Si Bolívar despertara de su sueño se encontraría frente a un paisito donde los seudos escritores se meten millones al bolsillo y viajan a costa del impuesto de TODOS LOS CHILENOS.
martes, 10 de noviembre de 2009
LA “COSA NOSTRA” EN LA CULTURA DE LA REGIÓN ARICA-PARINACOTA
por José G. Martínez Fernández.
Parece que el hamponaje, esa cosa que se atribuye a Italia, más precisamente a Sicilia, está muy presente en las determinaciones en que los gobiernos regionales (hijos del gran buitre que es el Gobierno de Chile), opera –como elementos que deciden quienes sí y quienes no- merecen los dineros para hacer actos culturales, publicaciones y otros.
Así se ha visto, de acuerdo a los favorecidos, con el 2% del Gobierno Regional de Arica- Parinacota.
Ya se sabe de la mediocridad de los “jurados”, peor aún: se sabe que los jurados son entes que dependen de partidos políticos, en que la cultura, incluso la cultura política es pobre. Apenas conocen a Maritain. A Marx y Engels le conocen los títulos de sus fundamentales libros, y a Marcuse poco, tan poco como saber de pensadores como Ingenieros, Vasconcelos, González Prada, Mariátegui, y otros.
Ser militante de un partido político hoy es de una pobreza abismante. Ya no están los Allende, los Luciano Cruz, los Mac-Iver en Chile; ni los Haya de la Torre, ni los Cárdenas, ni los Francia, ni los Frondizi, en América Latina.
A mí me sorprende la pobreza intelectual de estos sitiadores de la cultura. De esa vergüenza que nos da nuestra cultura.
Si Pinochet era un animal inculto, ¡cuántos animales incultos tiene ahora Chile!
Mucho me he alegrado cuando en Arica se ha premiado a hombres como Luis Araya Novoa, Makos Quisbert, Daniel Rojas Pachas y cuando en otras regiones han aparecido figuras premiadas como José Á. Cuevas, Carlos A. Marchant y Walter Rojas, entre otros.
Sí, porque hay otros que merecen que se les faculte el derecho a ello, pero POR FAVOR…¡hasta cuándo los mismos de siempre, hasta cuándo los mediocres!
En esta pasada por los ojos (ciegos) de los pobre imbéciles de Arica pienso que se salvaron pocos. Gómez uno de ellos y unos cuantos más.
El restante debió contar con el apoyo de los partidos concertacionistas, antros de dictritus ideológicos como diría el gran Georges Politzer.
A esta altura Chile me da vergüenza.
La mafia sicialiana o Cosa Nostra reina en todas partes. ¡Qué vergüenza nos das Chile!...Ojalá aprendas algo de nuestros países hermanos.
Parece que el hamponaje, esa cosa que se atribuye a Italia, más precisamente a Sicilia, está muy presente en las determinaciones en que los gobiernos regionales (hijos del gran buitre que es el Gobierno de Chile), opera –como elementos que deciden quienes sí y quienes no- merecen los dineros para hacer actos culturales, publicaciones y otros.
Así se ha visto, de acuerdo a los favorecidos, con el 2% del Gobierno Regional de Arica- Parinacota.
Ya se sabe de la mediocridad de los “jurados”, peor aún: se sabe que los jurados son entes que dependen de partidos políticos, en que la cultura, incluso la cultura política es pobre. Apenas conocen a Maritain. A Marx y Engels le conocen los títulos de sus fundamentales libros, y a Marcuse poco, tan poco como saber de pensadores como Ingenieros, Vasconcelos, González Prada, Mariátegui, y otros.
Ser militante de un partido político hoy es de una pobreza abismante. Ya no están los Allende, los Luciano Cruz, los Mac-Iver en Chile; ni los Haya de la Torre, ni los Cárdenas, ni los Francia, ni los Frondizi, en América Latina.
A mí me sorprende la pobreza intelectual de estos sitiadores de la cultura. De esa vergüenza que nos da nuestra cultura.
Si Pinochet era un animal inculto, ¡cuántos animales incultos tiene ahora Chile!
Mucho me he alegrado cuando en Arica se ha premiado a hombres como Luis Araya Novoa, Makos Quisbert, Daniel Rojas Pachas y cuando en otras regiones han aparecido figuras premiadas como José Á. Cuevas, Carlos A. Marchant y Walter Rojas, entre otros.
Sí, porque hay otros que merecen que se les faculte el derecho a ello, pero POR FAVOR…¡hasta cuándo los mismos de siempre, hasta cuándo los mediocres!
En esta pasada por los ojos (ciegos) de los pobre imbéciles de Arica pienso que se salvaron pocos. Gómez uno de ellos y unos cuantos más.
El restante debió contar con el apoyo de los partidos concertacionistas, antros de dictritus ideológicos como diría el gran Georges Politzer.
A esta altura Chile me da vergüenza.
La mafia sicialiana o Cosa Nostra reina en todas partes. ¡Qué vergüenza nos das Chile!...Ojalá aprendas algo de nuestros países hermanos.
martes, 3 de noviembre de 2009
ARLE (ARTES Y LETRAS)
Una publicación con ese nombre creé hace ya algunas décadas.
ARLE.
Era la abreviatura de Artes y Letras, nombre que señalábamos abajo del nombre de la pequeña revista.
Allí difundíamos diversas corrientes de la cultura.
Una sola cosa no hacíamos.
No incluíamos pintura (¡cuán caro saldría hacer una revista a color).
Ahora, aprovechando este espacio, lo haremos.
Antes de ARLE está mi nombre y ello porque este Blog únicamente incluirá creaciones mías, tanto literarias como plásticas.
Tengo otros Blogs destinados a difundir a otros autores.
Este Blog incluirá, reitero, sólo mis trabajos.
Un gran saludo para todos.
José G. Martínez Fernández.
03 de noviembre de 2009.
NOTA: No. No sólo para mis trabajos, sino que también los de otros autores. Esa fue la razón de la existencia de ARLE, hace ya tantos años.
Y, por esa razón, vuelvo a lo mismo.
ARLE.
Era la abreviatura de Artes y Letras, nombre que señalábamos abajo del nombre de la pequeña revista.
Allí difundíamos diversas corrientes de la cultura.
Una sola cosa no hacíamos.
No incluíamos pintura (¡cuán caro saldría hacer una revista a color).
Ahora, aprovechando este espacio, lo haremos.
Antes de ARLE está mi nombre y ello porque este Blog únicamente incluirá creaciones mías, tanto literarias como plásticas.
Tengo otros Blogs destinados a difundir a otros autores.
Este Blog incluirá, reitero, sólo mis trabajos.
Un gran saludo para todos.
José G. Martínez Fernández.
03 de noviembre de 2009.
NOTA: No. No sólo para mis trabajos, sino que también los de otros autores. Esa fue la razón de la existencia de ARLE, hace ya tantos años.
Y, por esa razón, vuelvo a lo mismo.
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